Antisemitismo, fenómeno ancestral

06/Ago/2014

El Financiero, México, León Opalín

Antisemitismo, fenómeno ancestral

Las conductas antisemitas
y antiisraelies están aumentando de manera alarmante en el mundo,
particularmente en Europa. Entre otros hechos violentos, está el de un rabino
que fue atacado en Berlín por residentes locales, de origen árabe, al inicio de
septiembre; igualmente, otro rabino en Viena fue insultado con consignas
antisemitas y nazis por aficionados de futbol. En el primer caso, cientos de
personas se manifestaron en las calles de Berlín en protesta por el ataque al
rabino, hubo expresiones de solidaridad de personalidades no judías con la
comunidad judía local, que salieron fotografiadas en el diario BZ con gorras en
su cabeza (kipot), incluyendo al alcalde de Berlín.
Por lo demás, preocupa
que grupos judíos en Israel y en Estados Unidos (EU) reprueben las políticas
del gobierno israelí en relación a los palestinos, calificándolas de apartheid;
igualmente, sectores religiosos judíos fundamentalistas en Israel están
desafiando al gobierno de ese país, por la intención de este último de obligar
a los jóvenes religiosos realicen el servicio militar, como lo hacen
obligatoriamente todos los ciudadanos israelíes.
En este contexto, está
circulando un mensaje por el internet, que de manera lacónica y en forma de
parodia, plantea la difícil situación que hoy día vive el judaísmo y los
israelíes. El título del mensaje es: Visita de un israelí al siquiatra. El
contenido del mismo inicia con la visita del paciente al siquiatra, quien le
expresa a este último que lo vino a ver por que sus amigos le dijeron que está
sufriendo de una paranoia aguda, de un complejo de persecución y de una
obsesión de que todo el mundo le tiene antipatía y cólera. Sus amigos también
le comentan que exagera porque se ha metido en la cabeza que Irán lo quiere
borrar del mapa, tirándole una bomba atómica. Asimismo, menciona que no puede
dormir porque Hesbolla (un grupo terrorista islámico) tiene en el presente más
de 40 mil misiles y todos apuntan hacia él. Le desvela que otra organización
terrorista, Hamas, le dispare cohetes, como los que frecuentemente le lanza; al
mismo tiempo le preocupa que el presidente Obama este más enojado con él que con
Irán.
Por otra parte, le
molesta que los ultraortodoxos vivan a su costa sin trabajar, y que la única
forma de defenderse de sus enemigos es estudiar los libros sagrados con ahínco;
y el hecho de que dentro de dos décadas la mayoría de los niños en edad escolar
serán ultraortodoxos, que no aprenderán nada, excepto el Talmud
(interpretaciones rabínicas de las leyes y tradiciones judías); le produce
temor de que se vuelva el país más atrasado que la nación más atrasada de
África.
Le da vergüenza de que
muchas universidades israelíes se hayan convertido en un hervidero de
académicos antisionistas, que condenan los sentimientos de identificación
nacional de los judíos, mientras que admiran y promueven los sentimientos
nacionales de los palestinos. Le deprime que en universidades de EA, Canadá y
Gran Bretaña celebren anualmente una semana de odio contra los judíos.
Le angustia pensar que la
juventud judía de EU no le tiene simpatía y, por el contrario, como acaba de
ocurrir en la Universidad de Brandéis, el estudiantado predominantemente judío,
rechace que el embajador de Israel hable en su graduación: no soportan la carga
judía y se vuelven contra sus raíces. Menciona que está intranquilo al ver que
los árabes israelíes se identifican con sus enemigos, cooperan con ellos, y
están en vías de construir una quinta columna. Pierde la serenidad cuando ve
que la autoridad palestina, con quien el mundo exige a Israel que haga la paz,
honra y celebra a terroristas asesinos de víctimas inocentes y promueve el
boicot contra Israel. Por último, dice que le desilusiona que los países
europeos, 70 años después del Holocausto, consideren a Israel el peor enemigo
de la paz mundial.
Al final de la visita el
siquiatra responde al paciente: deje a un lado los pretextos y dígame con
franqueza ¿qué es lo que realmente le preocupa?… la respuesta debiera ser
obvia, todo, en virtud de que todas sus inquietudes le afectan en grado mayor.
El fondo de la paranoia del paciente israelí, que apela a la ironía y la
exageración, es la pasividad que siguen teniendo las personas y los gobiernos
frente al irracional odio contra los judíos y su oposición a la legitimización
de un Estado judío.